he descubierto que con la responsabilidad vienen las llaves (ya saben... llaves de la casa, de la reja de abajo, de mi coche, de la puertecilla esa que está dentro del coche que sirve para guardar los papeles del seguro y eso, del bastón (ajá, para que no se lo roben!) de la entrada al edificio donde está mi consultorio, de mi consultorio (la de arriba, la de en medio y la de abajo), la de la entrada de padhia (donde doy clases), la de mi salón de clases, la del candado de mi bella bici roja y ahora la del archivero ese chafa que nos dieron en el cumch (donde doy terapias).
Haciendo frente a esta nueva etapa, he escogido este llavero:
